Ectoparásitos: Garrapatas

Los ectoparásitos son parásitos externos que aparecen sobre el animal causando una variedad amplia de enfermedades, a la vez que son vehículos transmisores de otras, algunas de las cuales pueden poner en serio riesgo la vida del animal. En este primer artículo hablaremos de las garrapatas.

 

Las garrapatas son los ácaros de mayor tamaño que afectan a nuestras mascotas. Desde un punto de vista veterinario y del propietario de una mascota existen dos aspectos a tratar con respecto a estos parásitos: la garrapata en sí misma y las enfermedades que pueden trasmitir.

 

Un poco de biología:

Garrapata del género DermacentorEn Europa existen unas doce especies diferentes de garrapatas que afectan principalmente al perro y, en menor medida al gato. Todas ellas son parásitos de tres hospedadores, es decir, llevan a cabo cada fase de su ciclo (larva, ninfa, adulto) en animales diferentes, siendo la fase de adulto la que parasita a nuestras mascotas. Por todo esto la transmisión de garrapatas de un perro a otro directamente no ocurre, deben saltar de un animal al medio ambiente (zonas de sombra y vegetación alta) donde permanece un tiempo hasta que salta a otro animal.

En los gatos, aunque pueden tener garrapatas, es más difícil que esto ocurra debido a su hábito de acicalamiento diario que las elimina o dificulta su anclaje.

 

¿Qué problemas pueden causar las garrapatas?

Las garrapatas son parásitos hematófagos, se alimentan de sangre, aumentando hasta 120 veces su tamaño por lo que en una infestación masiva pueden causar anemia en un animal, sobre todo en aquello debilitados o en cachorros.

Otra patología a tener en cuenta es que pueden producir pequeños abscesos en los puntos de anclaje

 

 

¿Dónde debemos buscar garrapatas?

Las zonas del animal donde es más probable encontrar garrapatas son: orejas, cara, axilas, ingles, zonas interdigitales (entre los dedos), perineal (alrededor del ano) y zonas ventrales (partes bajas del tórax y abdomen). Son zonas donde la piel es más delgada y el parásito se puede fijar más fácilmente, y son las partes del animal más cercanas al suelo (cara y orejas porque los perros suelen ir olfateándolo todo).

 

¿Cómo extraer una garrapata?

Una vez localizada podemos echar sobre ella un insecticida contra garrapatas o un poco de aceite de oliva, laca del pelo u otra sustancia que forme una película sobre ella dificultándole así su respiración. No se deben quemar ni rociar al animal con gas-oil.

Para la extracción primeramente nos pondremos unos guantes de látex, ya que las garrapatas pueden ser vehículos de patógenos causantes de enfermedades en personas. Seguidamente con unas pinzas cogeremos a la garrapata por la cabeza (la zona más pegada al animal) y la extraeremos haciendo fuerza continua, sin tirones, hasta que se desprenda, NUNCA se debe retorcer la garrapata para su eliminación. Una vez separada del animal la forma adecuada de eliminación es depositarla en un bote con tapa con alcohol. NUNCA la pisaremos ni la haremos explotar ya que, como se ha indicado arriba, pueden transmitir enfermedades al ser humano.

 

Tratamiento y prevención:

Para la prevención y tratamiento de las garrapatas existen una amplia variedad de productos en el mercado, con también una amplia variedad de presentaciones en forma de pipetas, collares, sprays, líquidos para diluir, baños, inyectables... Los productos más modernos se caracterizan por tener un efecto residual, es decir, permanecen, y por tanto, protegen al animal durante un tiempo, desde un mes a varios meses. Las estrategias y el tipo de producto a usar en nuestro animal es una consulta que se ha de hacer a nuestro veterinario.

Especial cuidado hay que poner con los gatos ya que algunos insecticidas registrados para su uso en perros resultan tóxicos para esta especie. Siempre que vayamos a utilizar un producto sobre un gato deberemos antes leer el prospecto y cerciorarnos de que se puede utilizar sobre felinos.

 

Enfermedades que trasmiten:

Las garrapatas son capaces de transmitir una serie de enfermedades a través de la saliva cuando se fijan sobre el animal:

  • Piroplasmosis (Babesios, Theileriosis)
  • Erhlichiosis
  • Anaplasmosis
  • Enfermedad de Lyme o Borreliosis
  • Otras

De todas estas solamente vamos a hablar escuetamente de la primera, piroplasmosis, por ser la que entraña más peligro para nuestras mascotas y por ser la más habitual en Asturias.

 

Piroplasmosis o Babesiosis:

Es una enfermedad producida por un protozoo (parásito microscópico) que necesita de un vector, en este caso la garrapata, para ser transmitida de un perro a otro, por tanto no hay transmisión directa de perro a perro. Sobre el animal se reproduce en los glóbulos rojos destruyéndolos produciendo una serie de síntomas bastante característicos:

  • Anemia
  • Fiebre alta (40ºC; Tª normal en perro/gato 38-39ºC)
  • Apatía generalizada
  • Bilirrubinemia, orina muy oscura (incluso color café o Coca-Cola)

La enfermedad requiere de un tratamiento rápido porque si se deja pasar puede producir daños internos graves y requerir un ingreso hospitalario. Si se actúa con celeridad el tratamiento resulta rápido y efectivo, generalmente sin ningún problema añadido.

Es por todo esto por lo que si detectamos alguna garrapata en nuestra mascota deberemos vigilar su actitud general en los siguientes 2-3 días y si observamos alguna anomalía acudir rápidamente al veterinario.

Por último decir que la mejor manera de prevenir la enfermedad es prevenir la aparición de garrapatas sobre nuestro animal.

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