Reducción del estrés felino en las visitas veterinarias

 

EN CASA, ANTES DE LA VISITA AL VETERINARIO

 

Como acostumbrar al gato al trasportín:

Intentaremos que el gato asocie el trasportín con algo bueno, para ello pondremos comida apetitosa o premios justo a la entrada del trasportín y, a medida que ingiera la comida sin mostrar signos de estrés, es decir, se la come nada más ponérsela, iremos introduciendo los premios hasta acabar poniéndoselos en el fondo y que los coma tranquilamente.

Otra medida que podemos adoptar es la de dejar el trasportín con la puerta abierta o sin ella, en casa como un elemento más del mobiliario donde el gato se pueda esconder, descansar o dormir. Para ello le pondremos una prenda suave y los juguetes que más le gusten dentro, que irán con el animal cuando sea necesario visitar al veterinario, creando así unos "olores familiares" para él.

Con respecto al tipo de trasportín más adecuado para visitar al veterinario serían aquellos que nos permitan fácilmente desprender su parte superior y que el gato permanezca en la inferior, o aquellos que tienen una cremallera que nos permite abrir 3/4 partes del mismo

 

Como acostumbrar al gato a viajar en coche:

Una vez que el gato no tiene ningún problema con el trasportín podremos pasar a este paso, para ello cogeremos el trasportín y el gato en ayunas (con un poco de hambre) y los pondremos en el coche ofreciéndole comida dentro del trasportín, una vez haya ingerido la comida volveremos a casa y repetiremos este paso hasta que coma normalmente sin problemas, es decir, una vez puesta la ingesta. El siguiente paso es repetir todo este proceso encendiendo a la vez el motor del coche y por último realizaremos pequeños viajes que finalizaremos en un lugar agradable como es la vuelta a casa.

 

 

Como acostumbrar al gato a ser manipulado e inspeccionado:

Una de las acciones más comunes en la clínica veterinaria para poder manejar a los gatos de una manera respetuosa es enrollarlos en una toalla, de esta forma se realiza una sujeción cómoda y segura para animal y veterinario. Esta acción la podemos ensayar en casa logrando que el felino asocie la toalla con una experiencia positiva de la misma forma que hemos hecho anteriormente, ofreciéndole comida o premios apetitosos a la vez que poco a poco lo vamos enrollando en la toalla. Un momento apropiado para este entretenimiento es cuando estamos sentados en el sofá y el gato se nos sube al regazo. Lo ideal es destinar una toalla específica para este ejercicio que además llevaremos a la consulta veterinario para que la use en vez de tener que usar otra llena de olores extraños.

 

Otra de las manipulaciones más comunes por parte del veterinario es la inoculación de vacunas o medicaciones inyectables de forma subcutánea, para lo cual levanta un pliegue de piel en la zona del cuello. Este proceso también puede ser entrenado en casa ofreciéndole comida húmeda, y en el momento que nuestro gato empiece a lamerla le cogeremos de la piel del cuello manteniendo esta posición 3-10 segundos para luego retirar la comida y soltar la piel al mismo tiempo. Esperaremos unos cinco segundos y luego volveremos a repetir el proceso. De esta forma, igual que anteriormente, asociamos la manipulación del cuello con una experiencia agradable. Durante este entrenamiento hay que asegurarse que el pellizco no suponga un estrés tal para el animal que éste deje de lamer la comida, para lo cual iremos poco a poco, primero sin tirar apenas de la piel y luego, a medida que el gato lo tolera, aumentar el pellizco hasta un nivel de manipulación normal para poder inocular un inyectable.

 

 Otras acciones que podemos llevar a cabo y ser entrenadas en casa siempre de la misma manera, asociando la acción con algo positivo, son:

  • Manipularle los dedos para que sea más fácil el corte de uñas
  • Manipularle las orejas para que sea más fácil la inspección otoscópica
  • Abrirle la boca para facilitar su inspección, administración de medicamentos e incluso la limpieza de los dientes con cepillo
  • Acariciar todo su cuerpo y las extremidades para facilitar la exploración física

 

 

Uso de feromonas faciales (FeliwayTM):

 

El FeliwayTM son hormonas faciales del gato que pueden tener un efecto calmante. Se deben aplicar en una toalla dentro del trasportín o directamente sobre éste veinte minutos antes de ser utilizado.

 

 

 

DURANTE LA VISITA AL VETERINARIO

 

Ensayos de visitas:

Si el equipo de la clínica veterinaria está de acuerdo se pueden planificar ensayos regulares donde el animal únicamente recibirá premios y atenciones, en un intento de que el gato no asocie al veterinario con algo negativo

 

En la sala de espera:

El primer punto a destacar es que el propietario debe mantenerse en calma y no expresar ansiedad o estrés ya que el gato es un animal que puede detectar estos estados, que a su vez pueden alterarlo a el mismo. De la misma manera llevaremos nuestro gato en un trasportín con su manta y sus juguetes para proporcionarle un ambiente agradable.

Con respecto a las salas de espera lo ideal es que existiera una específica para felinos separada de la de los perros, si no es así podremos tomar una serie de medidas para facilitar la estancia de nuestro gato durante este paso:

  • Procuraremos pedir cita en las horas de menos ajetreo o, si en ese momento hay mucho movimiento, podemos pedir esperar en una habitación vacía. De esta forma evitamos sonidos e imágenes que puedan estresar al gato
  • No sacaremos nunca la gato fuera del trasportín y nunca lo dejaremos a la altura del suelo. Tenemos que dejar siempre al animal dentro de un trasportín, en un lugar elevado fuera del alcance de otros animales y con la puerta situada de tal forma que pueda vernos
  • Podemos cubrir el trasportín con una toalla para mantener un ambiente neutral y menos estresante para el gato

 

 

En la consulta:

Durante esta fase tenemos que recordar la siguiente máxima con respecto a los gatos: los movimientos lentos hacen que todo vaya más rápido. Acordarnos también de recompensar los comportamientos positivos con un premio (si está permitido) o con una caricia

Dentro de la consulta del veterinario si el gato está tranquilo se puede abrir la puerta del trasportín durante la fase de anamnesis (preguntas que suele hacer el veterinario antes de empezar con la exploración del animal) para que salga por sí mismo y explore la habitación. Hay gatos que salen con mayor facilidad si se le deja en el suelo en vez de la mesa de exploración y se les puede poner algo de comida apetitosa en el exterior para animarlo, siempre y cuando su patología no lo contraindique.

 

Si el gato decide no salir de su trasportín nunca debemos intentar sacarlo volcándolo. En cambio, lo que deberíamos hacer es desmontar la parte superior y quitarla sin brusquedades, permitiendo de esta manera que el gato quede en la parte inferior. Si se pone muy nervioso con esta operación taparemos al animal con una toalla a la vez que desmontamos el trasportín. Todo esto permite que el veterinario tenga un fácil acceso a su paciente y que éste se sienta seguro en un lugar familiar. En los trasportines con cremallera que abren 3/4 partes abriremos toda la cremallera permitiendo de nuevo acceso al gato y que este pueda permanecer en su "guarida". Para trasportines que no se puedan desmontar, si es posible, introduciremos la mano hasta la parte posterior del gato e intentaremos animarlo a salir empujándolo suavemente.

 

 Por último reseñar que existen una serie de técnicas que pueden ayudar a que el gato se relaje durante la sujeción:

  • Suave masaje en la zona entre los ojos
  • Suave masaje en la parte delantera de las orejas
  • Acariciar al gato suavemente por debajo de la mandíbula
  • Acariciar al gato suavemente por la zona del pecho
  • Envolver al gato en una toalla o taparle la cara con ella (esto puede hacer que se sienta más seguro)

 

 

DE VUELTA A CASA

 

Para facilitar la vuelta a casa de nuestro gato una vez haya concluido la visita al veterinario, se pueden poner en marcha una serie de acciones que facilitarán este paso y del que la mayoría de las veces ignoramos su importancia:

  • Siempre tenemos que llevar con el gato algo familiar que "huela a casa" no solo para facilitar la visita sino también la vuelta a casa
  • Como se ha indicado más arriba podemos usar feromonas faciales (FeliwayTM), no solo en el trasportín, sino también en casa para facilitar el regreso
  • Nunca hay que forzar al gato a salir de su trasportín e interactuar con sus otros compañeros a la llegada a casa
  • Intercambio de olores: frotaremos ambos gatos (el que vuelve y el que ha permanecido en casa) con dos toallas y dejaremos a cada una con una toalla para que se produzca un intercambio de olores mutuo
  • Dejaremos al gato que retorna a casa dentro del trasportín con la puerta cerrada y observaremos como reaccionan, si no existen signos de miedo o agresividad mantendremos esta situación durante 5-10 minutos. Pasado este tiempo liberaremos al gato retornado y seguiremos observando durante un rato como interaccionan
  • Si existe agresión entre gatos deberemos separarlos en dos habitaciones diferentes durante al menos 24 horas hasta que ambos animales se tranquilicen y coman y jueguen de forma natural. Una vez esto ocurra intentaremos mezclarlos de nuevo
  • En casos de historial de agresión entre gatos podemos prevenirlo llevando a los dos animales a la consulta veterinaria aunque solamente uno lo necesite

 

Agradecimientos:

A Merce y Quique por la realización de las fotos y a Stich y Chucky por su actuación estelar

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Fotitos de finales felices! Que mejor que éstas imágenes para irse a la cama y tener dulces sueños!!!

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